Cada vez que un amigo mío se cuadra, aparece ante mí la imagen de los aborígenes australianos. Sí, el nexo no es evidente a primera vista, pero lo digo porque parece como si empezara un ritual absurdo, una especie de tránsito de la adolescencia a la adultez, pero en este caso, un paso de la soltería al noviazgo. Los comportamientos mutan de manera absurda, como cuando un aborigen tiene que cortarse la cara para que los otros en la tribu lo respeten. Uno de estos rituales absurdos, consiste en que deja de ser mi amigo mientras tenga a una chica a su lado. Sencillo: los hombres cuadrados no pueden tener amigas. Ya me ha pasado más de una vez, y me siento viendo NatGeo. "La hembra defiende su nido de manera salvaje. Cualquier ser viviente que se aproxime a su macho, es aniquilado con sus garras afiladas".
Este comportamiento me produce dos sentimientos contradictorios. Por un lado, me da tristeza porque mi amigo entra en una especie de "año sabático", y no puedo verlo. Por otro, me parece el comportamiento más divertido de todos. Nos recuerda que no estamos tan lejos de lo primitivo, de lo irracional.
En este momento, recuperé dos amigos que acaban de terminar con sus novias, y perdí tres. Sólo espero que las "celosas" se den cuenta, al menos, de lo divertidas que se ven.
Si estuviéramos en la edad de piedra, las tres estarían persiguiéndome con fémures de mamut en la mano. Menos mal que ahora expresan su territorialidad sólo con miraditas displicentes. Mucho menos nocivo, naturalmente.
miércoles, 27 de diciembre de 2006
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4 comentarios:
Muchos interrogantes... muchos interrogantes.
Es triste pero cierto.
ellas te miran y tu sonries.
lo que no entiendo es como no somos aun canibales? Porque primitivos si somos totalmente, no hemos evolucionado en nada.
Nunca hemos dejado de ser caníbales, lo que pasa es que lo hemos sublimado al punto de que parece casi imperceptible. Pero, como manada, podemos aniquilar a un individuo mediante mecanismos sutiles como la segregación y el olvido. No se lo descuartiza y no alimentamos nuestros cuerpos con sus restos, pero se trata de una manera de prolongar nuestra supervivencia a cambio de la negación del otro.
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