sábado, 24 de febrero de 2007

Lola apunta al piso

Lola entra a un casino y pide que le den una ficha de cien marcos. Llega a una mesa con su camiseta de esqueleto azul cielo. Pone sus puños cerrados sobre los labios y contiene la respiración. Al fin se decide y le juega al 20 negro. La bola rueda sobre la ruleta, Lola grita y quiebra las copas, ensordece a la gente. La ruleta sigue rodando con el 20 negro como ganador. Recoge las fichas y pide que le den el dinero mientras todos la miran atónitos, en un silencio de rebaños adormecidos.
Mientras tanto, Manni persigue a un mendigo. Es Run Lola Run, otra vez, en la televisión.
Esas calles me recuerdan Trento, con señales de tránsito casi a ras del suelo, círculo de borde blanco con fondo azul, flecha diagonal blanca apuntando hacia abajo. Puede ser estúpido, pero me aterrorizaba llegar a esa ciudad maravillosa, construida para satisfacer el deleite visual de duquesas de corsés apretados. En las calles me encontraba con los mismos rostros de surcos profundos. Ellos eran animales como nosotros, animales que envejecían y que no vivían felices ahítos de devorar perdices. No miran a los ojos a extraños, miran al infinito, y si alguien se atraviesa en su campo visual, lo atraviesan con la mirada, como si no existiera. Uno se acostumbra a que la piel se vuelva de ectoplasma. Y claro, al volver a esta ciudad de las miradas, a Bogotá, el "eye contact" es insoportable. Los ojos escrutan cada milímetro, acarician, lamen, escrutan lo que no pueden tocar.
La señora que limpia la casa en la que vivo (en la que vivía hace nueve años) tiene un Alfa Romeo. Y, claro, durante ocho horas al día trapea cada esquina de la villa a las afueras de Trento. Parece un país de las maravillas, pero de las maravillas prosaicas, donde todo lo que uno creía inamovible se deforma como los reflejos de los espejos en una ciudad de hierro.
Run Lola Run se acaba. Vuelvo a la realidad bogotana,aunque en mi mente quedará incrustada para siempre esa flecha blanca apuntando al piso.


Manni: "Lola?"
Lola: "Hmh?"
Manni: "Wenn ich jetzt sterben würde, was würdest du tun?"
Lola: "Ich würd dich nicht sterben lassen."



Running One

I wish I was a stranger who wanders down the sky
I wish I was a starship in silence flying by
I wish I was a princess with armies at her hand
I wish I was a ruler who'd make them understand

I wish I was writer who sees what's yet unseen
I wish I was a prayer expressing what I mean
I wish I was a forest of trees that do not hide
I wish I was a clearing no secrets left inside

I wish I was a hunter in search of different food
I wish I was the animal which fits into that mood
I wish I was a person with unlimited breath
I wish I was a heartbeat that never comes to rest

1 comentario:

el especialista sexto dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.