Parece que mañana sale una columna en El Tiempo. Amanecerá y veremos, como dicen por ahí. Por lo pronto, tengo toda mi energía centrada en el engendro que se está alimentando de toda mi energía: es una mezcla de peste decembrina y trasnocho de lunes. Nada que hacer, back to work: back to bed early.
El atardecer de hoy me hizo sentir, por un momento, en Bs As. El sol sobre los techos de los buses, las calles, justo cuando pasaba en transmilenio por el puente que hay en la 92. Me hizo querer un poco esta ciudad. Por un momento dejó de ser hostil. Aunque, ahora que lo pienso, y sólo ahora, tal vez la hostilidad no estaba en la ciudad sino en mí.
martes, 23 de enero de 2007
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3 comentarios:
¿Cómo así una columna en El Tiempo? ¿Escrita por la mismísima Fulana de Tal?
Ah, veo que sirve el aire puro de la hacienda, llegó cariñosa y admirando el atardecer de la citi, muy bien... jeje. Y nada de comparar este sol con el de Buenos Aires, el de por acá es más valiente, piense y verá.
Sip, por la Fulanita de Tal. Yo sé que el sol de Bs As es más valiente, pero en este caso quisiera pensar que fui más valiente yo al permitirme ver Bogotá como una ciudad que no me agrede. A veces uno se olvida de eso.
Valiente sí es porque hay que tener cojones pa aguantarse las pesadeces del eltiempo.com. La columna estaba online desde anoche y la leí de una…
p.s. Investigadora del instituto Caro y Cuervo… ¡Qué susto!
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