domingo, 28 de enero de 2007
de mucho hay
Aquí reportando desde el Hay Festival de Cartagena. Mucho escritor, mucho sol, dolor de cabeza por el aire acondicionado de la sala de periodistas. Pero bueno, siempre es grato volver a estas callecitas, a este corralito de piedra tan bien custodiado de la desolación y del calor pegachento de la periferia. Sad, very sad, but true. Esta noche, a las diez, volveré a Bogotá, el refugio helado en medio de las montañas. Desde allí encontraré la paz perdida. Chateo con un individuo anónimo: aparecen palabras en mi messenger de una persona de la que desconozco todo, no sé su nombre ni edad ni nada, debe ser una niña de doce años o un octogenario cantonés. Todo puede ocurrir.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
mails delatores y retadores, el origen del misterio y hasta besos en tu hotmail... See ya around
Un cantonés de doce años. Una niña octogenaria. Todo va a ocurrir.
Publicar un comentario