A mi izquierda, un cenicero de franjas negras y grises. Detrás del computador, arriba, un dibujo. En el cenicero hay dieciocho colillas. Un cigarrillo prendido en mi mano derecha. Son las 7:23 pm hoy domingo 21 de enero.
Mañana vuelvo a las colinas de la deshonra, más allá del Castillo del bisabuelo de Paco.
domingo, 21 de enero de 2007
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8 comentarios:
jeje... eso de colinas de la deshonra no es màs que el nickname de Altos de Yerbabuena.
Gracias por lo del nuevo look. Por desgracia, me acabo de fumar mi último cigarrillo y tengo que salir a la tienda de la esquina. Usted me regala un mail ficticio para cruzar dos palabras en tiempo real?
a domani...
que trabaje en una hacienda en medio de la nada no significa que no extrañe el caos vehicular de la ciudad. De hecho, ¡Qué falta me hace!
es rico, de hecho.
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